14 de junio de 2024

ECOS DEL SIGLO XXI de Monse Saavedra / Editorial: CUATRO HOJAS / Género: Relatos / 126 páginas / ISBN: 9788412714135 / 2023

«Imagina un relato que contara un momento trascendente de tu vida —un triunfo, un error, un fracaso, una superación personal— convirtiéndolo en un eco audible con el que otros pudieran empatizar. Ecos de siglo XXI recoge historias de personas como tú. No son héroes ni villanos, solo tuvieron momentos que los trascendieron y que, en estas páginas, han dejado de ser invisibles».
De un tiempo a esta parte, por razones evidentes (Ficciopatas), estoy bastante volcado en la lectura de relatos cortos. Es por eso, quizá, que el azar me ha llevado hasta este libro, cuya autora apenas conocía en su faceta de narradora más que en algunas pinceladas de su espacio en redes o en la plataforma de Club House.
Ecos del Siglo XXI es una antología compuesta por dieciséis relatos de corte principalmente realista y con un fuerte componente humano. Cuando digo esto no me refiero a historias de corte costumbrista ni tampoco que se ensalcen las cualidades humanas de sus protagonistas, sino, tal vez, todo lo contrario, pues hay en este compendio un buen número de situaciones comprometidas, incómodas, inquietantes y, lo peor de todo, reales, muy reales. Tanto que duelen.
El estilo de Monse Saavedra es directo y nada ampuloso, pero, ciertamente, desconcertante. Y es que lo que empieza con aparente normalidad siempre, casi sin excepción, acaba truncándose de una manera atroz, que no morbosa y, ni mucho menos, escatológica, aunque hay algunas escenas que, de verdad, ponen los pelos de punta.
Hay también en esta antología espacio para la ciencia ficción con base distópica. Y, si bien todos los relatos contienen una carga emocional bastante intensa, la autora se permite distender esa tensión con dosis de humor muy puntuales que alivian la narrativa y nos permiten tomar algo de aliento. Son ecos, como bien dice, de un siglo que arrastra mucha malicia e inmundicia, mediocridad, acritud, dolor, sufrimiento… Y, a pesar de todo, algo –muy poquito– de esperanza. Monse Saavedra nos pone tan de frente a la realidad y de manera tan gradual que casi nos sentimos como esas ranas que van hirviendo en la olla sin que apenas se percaten de su inminente final. No nos damos cuenta de la crudeza de la historia hasta que ya es demasiado tarde para escapar de ella.
Quizá sea esta la forma de crear una mayor conciencia sobre aquellos males que, como sociedad, nos atañen. Quizá no haya otro modo de ver las cosas sino a través de la verdad. Quizá no haya mejor modo que hacerlo a través de estos testimonios –ecos– camuflados en una ficción tan desgarradora como la de Monse. Quizá. Sea como fuere, no es mala idea acercarse a la prosa de Monse Saavedra y a este, su primer libro, con la mente y el corazón abiertos. A veces, el dolor no es tan malo si consigue abrirnos los ojos. A veces, si nos lo cuentan con esta calidad narrativa, podemos disfrutar al tiempo que padecemos.


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