Y se quedó tan ancha…

Hay algún que otro difamador convencido de que es fundamental para que un escritor prospere en su oficio repudiar las obras que escribió en el pasado… ¡vamos!, desdeñar su pasado en pos de un futuro mejor. Hablo de esos cantamañanas que, con la única intención de demostrar a todo el mundo lo cultos que son,Sigue leyendo «Y se quedó tan ancha…»

El tiempo pasa pasa, y las cosas siguen igual igual…

Este domingo vino a comer a mi casa un amigo de toda la vida. El pobre hombre, y lo de pobre lo digo con lastimera admiración, estaba muy apenado. Su hijo, un mozalbete de veintitrés años, universitario e inteligente ( a ver, para los que estáis ahí siempre apuntillándome: universitario e inteligente no tiene porSigue leyendo «El tiempo pasa pasa, y las cosas siguen igual igual…»

Patas mojás

Ayer, mientras soplaba la humeante taza de café, en mi primer descanso matutino, dos señores con pinta de saber lo que decían, regaban mi miente inocente de un ¿despechado? discurso sobre la muerte del capitalismo: —Los economistas plantean la inmensa posibilidad de la economía financiera mundial… —Que no es otra que la especulativa producción deSigue leyendo «Patas mojás»

Sordo y mudo a voluntad

Decía un gran estudioso de la estupidez humana que el hombre es el animal más peligroso del mundo conocido, capaz de volverse ciego, sordo y mudo a voluntad, capaz de justificar su felicidad con la ignorancia. Llevo varios días dándole vueltas a una cosa. Creo, y lo creo de una manera obstinada, que la felicidadSigue leyendo «Sordo y mudo a voluntad»