
LAS LUCES ETERNAS de Roberto López del Castillo / Editorial: Cuatro hojas / Colección: Ficción / Género: Narrativa, Distopía, Ciencia Ficción / 338 páginas / ISBN: 9791388036262 / 2025
«Año 2105. La sociedad del futuro ha dominado el proceso de fusión nuclear. No hay guerras ni hambrunas. Parecería perfecto, idílico, si no fuera por un problema: debido al excedente de energía, el planeta está fuertemente iluminado. La noche, tal y como la conocemos…, deja de existir. Se desencadenan extinciones masivas y la población empieza a enfermar dramáticamente. En este contexto decadente, David Carvajal, un eminente matemático, es llamado por un importante organismo mundial para intentar solventar una crisis sin precedentes en la historia humana, relacionada directamente con el mal que acecha a esa sociedad futura: la desatada e incontrolable CONTAMINACIÓN LUMÍNICA».
Hay libros a los que uno llega no por casualidad, sino por causalidad y este es uno de ellos. Hace no mucho tuve el placer de coincidir en una mesa de debate dentro del marco de las jornadas de Novela Histórica de Carlet, en Valencia, con motivo también del V encuentro literario de AEL, con Roberto López del Castillo. He de decir que en esa mesa primaba la Ciencia Ficción, así que no era extraño que me tropezara con su última obra publicada, que, además, fue Premio de Novela Corta Planetario de Madrid 2024. Y, si bien, me confesó que la obra ya no era tan corta porque había hecho unos retoques, sigue siendo tan merecedora del premio.
Supongo que todos en algún momento de los últimos tiempos hemos mirado al cielo nocturno y hemos echado de menos el manto de estrellas que solíamos ver antes o percibimos que hay luces que brillan más de lo que cabría esperar y que no reconocemos. En cierto modo, esta es la premisa de la novela, que nos lleva a un futuro distópico en el que la contaminación lumínica ya ha sobrepasado ciertos límites y barreras rojas. Porque Las luces eternas va de eso, de un futuro sin cielo y sin estrellas, con tanta basura espacial y tanta luz que apenas hay noche y no tenemos acceso a la información que hoy nos regala el universo a través de sus astros. No en vano, Roberto es aficionado a la Astronomía, lo cual resulta muy satisfactorio por todos los apuntes sobre el tema que aporta la novela. Amén de todo ese imaginario futurista donde despliega una tecnología relativamente cercana y tan plausible como creíble a ojos del lector.
Como era de esperar, a cien años vista, tenemos un negocio por explotar y un grupo de poderosos que pretenden que sea así de por vida. También, como no podía ser de otro modo, existen facciones contrarias a la luz que ansían recuperar el cielo nocturno, no solo por su belleza e interés, sino por todo lo que el exceso de iluminación ha desajustado biológicamente al planeta, flora y fauna incluidas. Examina aquí el autor cómo un hecho de estas proporciones puede afectar a una sociedad no solo en lo que atañe a su salud, sino a su memoria histórica y científica. Cómo los intereses de un pequeño grupo de personas a cargo de grandes empresas están supeditados a las mismas inclinaciones de hoy en día. Y también cómo la religión, desviada en este caso a una suerte de adoración por la luz eterna, se encuentra moviendo sus hilos para lavar las mentes de sus acólitos.
La del autor es una visión dramática donde el motor de la acción no es sino la de una de esas facciones que pretende evitar el colapso de la sociedad y los días sin noche. Una premisa que sirve para exponer con absoluta claridad una problemática actual y los caminos hacia los que puede derivar si no se toman las medidas pertinentes. Hay una crítica social no solo a lo que concierne a la contaminación lumínica, sino al modo en que los individuos se enfrentan a movimientos impuestos por la demanda de determinados sectores. Resulta muy interesante no solo aprender sobre este problema, sino también sobre Astronomía, ciencia que el autor aprovecha para mostrar a través de sus herramientas y del mapa del cielo. Es una novela amena que, además, incita a la reflexión.
Por si esto no fuera suficiente reclamo, al final del libro el autor nos regala un estupendo relato escrito a cuatro manos junto a Monse Saavedra, de Bookólicos. El relato, «Navidad contaminada», aborda esta problemática desde un punto de vista más cercano a nuestra actualidad y fue el relato corto ganador del concurso literario ASTER 2023.

Víctor Morata (1977) Escritor, autor de «Siervos de la Guadaña» y «La sombra del nagual» (Malas Artes, 2024). Colaborador de la revista digital ZENDA. Finalista del XXIX Domingo Santos de novela y ganador del VII Premio de Relato Yoescribo. Co-director y presentador del podcast FICCIÓPATAS.