
HARUKI MURAKAMI. EL SÉPTIMO HOMBRE Y OTROS CUENTOS de Jean-Christophe Deveney y PMGL / Editorial: Planeta Cómic / Género: Cómic, Narrativa / 432 páginas / ISBN: 9791387918484 / 2026
Yo soy muy de buscarle tres pies al gato. De rizar el rizo. De darle demasiadas vueltas a algo relativamente sencillo. En este caso, tengo que posicionarme del lado de los míos en lo que a mi faceta de reseñista o crítico se refiere —básicamente, mi pareja, mi madre y mi hija—: con el libro que nos ocupa hoy, sí, me he salido un poco del tiesto, y he ido directo al grano, al meollo… Para todos aquellos que no se han atrevido aún con el universo de Haruki Murakami, esta antología puede ser la perfecta puerta de entrada al espíritu del autor japonés. Es una apuesta segura. En una obra que deleitará a los devotos del autor, pero que también gustará a los recién llegados. Haruki Murakami. El séptimo hombre y otros cuentos recopila una serie de desconcertantes relatos, ejecutados con tal maestría visual que no solo respetan la esencia onírica del original japonés, sino que también la potencian.
Es un libro precioso en sí mismo. Compacto, tapa dura, calidad premium. Es una maravilla. La adaptación al cómic de estos relatos ha sido realizada por Jean-Christophe Deveney y Pierre Marie Grille Liou (PMGL). Los guiones de JC Deveney son casi milimétricamente la prosa de Murakami, pero son los dibujos y colores de PMGL lo que elevan esta adaptación a la categoría de obra necesaria y única. Con un estilo que bascula entre lo crudo y lo hiperbólico, PMGL despliega un trazo con garra y una expresividad casi caricaturesca. Su estética puede evocar a referentes como el aire gótico que Mike Mignola plasmó en su Hellboy, o la melancolía visual de las ilustraciones de Benjamin Lacombe o el dinamismo en la narrativa gráfica de Frank Quitely. Es un dibujo que en ningún momento teme al feísmo ni a la exageración. Transmite el desasosiego de los personajes de forma natural y potente.
Estas historias funcionan por lo que no se cuenta: esos vacíos narrativos tan típicos del autor japonés. Uno, cuando termina de leer una obra de Haruki Murakami,siemprese queda rumiando alguna que otra interrogante. En este cómic, pasa exactamente lo mismo, al cerrarlo, uno se pregunta cual fue el deseo que realmente pidió la protagonista de La chica del cumpleaños, o si la rana gigante del primer relato es un ser real o es fruto de un delirio. Murakami no ofrece respuestas, y esta novela gráfica respeta sagradamente esa ambigüedad, es un meritorio recorrido por sus obsesiones
La selección de relatos está muy bien escogida, es un muestrario perfecto de las constantes del autor. Hay realismo mágico y surrealismo: En Rana salva a Tokio, un oficinista anodino (el clásico sarariman japonés) se ve empujado por el destino a una misión delirante bajo el asfalto de la ciudad. Hay música y cotidianidad: Nuevo ataque a la panadería destaca por su tono casi de farsa, donde un atraco surrealista se mezcla con la escucha obligatoria de Wagner. Hay erotismo y dependencia: En Sherezade hay un trazo dinámico para narrar una relación de reclusión y relatos íntimos; y en Samsa enamorado —una vuelta de tuerca a Kafka— explora una casi tierna vulnerabilidad emocional y sexual. Hay trauma y memoria: El séptimo hombre, quizá el más poderoso emocionalmente, es una reflexión sobre la culpa, donde el terror natural se convierte en una herida interna que nunca cierra. Hay subversión de géneros: En En cualquier lugar donde puede hallarse, Murakami toma los códigos del noir (un detective, una desaparición en un edificio) solo para vaciarlos de contenido lógico y dejar al lector ante un enigma existencial.
A Haruki Murakami se le ha etiquetado más de una vez como el eterno aspirante al Nobel, un galardón que se le resiste año tras año, a pesar —o quizá a causa— de su arrollador éxito global. Leer a Murakami es enfrentarse a personajes solitarios, seres desajustados que, por un golpe de azar, caen por las grietas de la realidad hacia mundos simbólicos y oníricos. Sus textos son siempre mapas de desapariciones, viajes interiores y dimensiones paralelas que funcionan como metáforas del inconsciente.

Maxi Sabela Tornés (Alicante – 1984) Ex-árbitro reconvertido en profesor de lengua. Le gusta el noir y el terror, aunque no le hace ascos a ningún otro género… siempre y cuando no esté escrito en sánscrito.