14 de junio de 2024

EL RELOJ DEL SOL de Shirley Jackson / Traductora: Maia Figueroa Evans / Editorial: Minúscula / 307 páginas / ISBN: 9788412662023 / 2023

Calificar a Shirley Jackson como una escritora de terror puede resultar impreciso, aunque su peculiar manía de someter a diversos grupos a situaciones extrañas y desagradables parece respaldar esta clasificación sui generis. Su enfoque en los efectos psicológicos de imponer historias sombrías en entornos familiares, como en sus obras clásicas, la sitúa claramente en la tradición gótica.
“El reloj de sol” es la cuarta novela de Jackson, y en ella presenta una trama enigmática centrada en los Halloran. La historia comienza con el regreso de la familia del funeral de Lionel Halloran, hijo de los dueños de la casa. Se insinúa en silencio que la madre de Lionel, la señorial y autoritaria Orianna Halloran, pudo haber empujado a su propio hijo por las escaleras. Al día siguiente, la tía Fanny, hermana del padre de Lionel, se extravía en los vastos jardines e, influenciada por las imaginaciones febriles, visualiza a su propio padre advirtiéndole sobre un peligro inminente: fuego negro, agua roja y la tierra girando y gritando.
Orianna toma en serio estas revelaciones; poco a poco va usurpando la autoridad de la tía Fanny y estableciendo reglas para un nuevo mundo. Solo las doce personas que residan en la casa serán parte de esta nueva realidad, excluyendo por supuesto a los aldeanos de abajo: las cuestiones de identidad y rol social predominan en toda la trama. Los personajes desafían las expectativas: la viuda Maryjane Halloran no lamenta la pérdida de Lionel; el niño Fancy Halloran se vuelve sabio y burlón; Essex, encargado de catalogar la biblioteca, termina quemándola; y la institutriz Miss Ogilvie, inicialmente obligada a guardar el secreto del apocalipsis, revela la verdad a un joven del pueblo, desencadenando una hilarante confrontación entre dos grupos sociales… Los matices religiosos presentes en esta novela no deben pasarse por alto (desde el único hijo destinado al sacrificio hasta el padre que planea la destrucción del mundo para salvar a una sola familia, la quema de libros, la matriarca que lleva una corona y la vidente capaz de vislumbrar el futuro en un espejo); la trama pudo haber caído fácilmente en la alegoría religiosa si la autora no la hubiese contenido hábilmente con su depurada e inteligente pluma.
Leer la prosa de Shirley Jackson es un auténtico placer. Siempre he percibido en la literatura que el humor y el horror coquetean en una línea muy fina: muchas escenas de terror pueden transformarse en hilarantes si no se manejan con cuidado, y muchos chistes pueden dar lugar a excelentes relatos de terror. Shirley realiza magistralmente un acto de equilibrio al respecto. Sus personajes son lo bastante inquietantes y serios como para generar incomodidad, pero revelan su faceta ridícula (especialmente en el diálogo) con la frecuencia suficiente como para arrancarnos unas pocas de risas.

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