ESPAÑA PARTIDA EN DOS de Julián Casanova, Carles Esquembre y Miguel Casanova / Editorial: Crítica / Planeta Cómic / Género: Novela gráfica / 160 páginas / ISBN: 9788491998686 / 2026

Pues qué queréis que os diga, es un reto mayúsculo enfrentarse a la Guerra Civil española, un tema del que tanto se ha escrito, y lograr que uno, como lector, sienta que, por fin, alguien ha puesto orden al caos. Os puedo asegurar que he transitado por cientos de monografías, artículos, ensayos y en ocasiones alguna adaptación gráfica, y es en este caso, en la obra de Julián Casanova —en otras pocas también, hay que decirlo—,donde he sentido una autoridad narrativa y metodológica que rara vez se encuentra en otros textos más farragosos. Diría incluso que no es solo un texto claro y riguroso, sino que también es profundamente ameno, y siempre sin sacrificar un ápice de precisión objetiva. Podríamos decir que el autor ha conseguido lo que muchos historiadores académicos anhelan, sintetizar hechos y conceptos complejos de una manera eficaz y entretenida para el lector. Es un libro que, sinceramente, parece diseñado y pensando especialmente para las generaciones de las «pantallas», donde la inmediatez no suele llevarse bien con la profundidad, pero que aquí encuentran un equilibrio perfecto.

Esta adaptación gráfica de España partida en dos cuenta con el trabajo del guionista Miguel Casanova y del dibujante Carles Esquembre, y a mí me parece una maravilla… por si aún no lo habíais deducido.Viñeta a viñeta asistimos al derrocamiento por la fuerza de un orden constitucional legítimo como fue la Segunda República. La lectura puede despertar en los espíritus más sensibles una indignación, a mi entender necesaria, ante la impunidad histórica. La represión sistemática del franquismo, el papel cómplice de la Iglesia católica o la flagrante «traición» de las democracias occidentales que dejaron morir a la República española, está muy bien retratado en la novela gráfica. Francamente es una barbaridad que aún hoy, en pleno siglo XXI, existan por ahí voces que aún nieguen o justifiquen estos hechos probados. En este sentido, la factura artística de la obra es simplemente SOBERBIA, así, en mayúsculas; el uso predominante del blanco, del negro y su escala de grises, subraya la gravedad del relato, mientras que ese rojo predominante de la portada, visceral, nos recuerda que lo que estamos leyendo es, en esencia, una herida abierta. Una herida que por desgracia mantiene una vigencia que asusta. La sombra de la dictadura no es solo una cuestión de libros de historia, es que pervive en símbolos, en comportamientos sociales aprendidos, o heredados de no sé dónde, que son nefastos para la convivencia y en una ideología extremista que, peligrosamente, vuelve a teñir parte de la opinión pública y la política actual. Julián Casanova nos obliga, por tanto, a mirar el presente a través del espejo del pasado. A lo mejor así somos capaces de entender por qué seguimos donde estamos.

Desde el punto de vista puramente histórico, el cómic destaca tesis fundamentales. Resulta revelador el análisis de la soledad en la que se encontraba de alguna manera la República, víctima de una política de «apaciguamiento» en la que Francia y Reino Unido, por miedo a Hitler, dejó prácticamente a la democracia española en manos de unos sublevados fortalecidos con la ayuda nazi y fascista. También se señala la doble lucha del gobierno legítimo, combatir el golpe militar y, al mismo tiempo, intentar contener una revolución social interna. Los sublevados sabían perfectamente qué querían destruir —la democracia y el laicismo— aunque carecían de un proyecto constructivo claro, lo que terminó derivando en lo que todos sabemos: en una dictadura personalista basada en la aniquilación del otro. Todo ello enmarcado en un contexto europeo donde España no fue una anomalía, sino el tablero donde se libró la primera gran batalla contra los autoritarismos de extrema derecha que asolaban el continente. La victoria de Franco fue, en definitiva, una victoria estratégica vital para Mussolini y Hitler.

España partida en dos es una obra imprescindible y reveladora. Debería estar presente en todos los institutos como libro de apoyo. Julián Casanova, junto a Esquembre y Miguel Casanova, ha logrado explicar un periodo de una complejidad extrema despertando en el lector una conciencia crítica sobre la justicia y la memoria. Es un libro que ayuda a entender nuestros traumas y, sobre todo, a identificar esos vicios políticos que aún hoy nos impiden cerrar la historia con la dignidad que las víctimas y la verdad merecen. Y además es divertidísimo.

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