14 de julio de 2024

© Amparo Benzal

Hoy nos visita en la Jungla la escritora Eva Amuedo para hablarnos sobre su última novela publicada La Canción de los soñadores:

«Después de El dárico gris, llega la esperadísima segunda entrega de El despertar de Osharan, la saga que ha maravillado a los fans de la fantasía épica en nuestro país 

Tras el terrible ataque a la fortaleza dárica de Fraem-Lab perpetrado por el demonio Trivaz, Alhanna y los dáricos emprenden su camino hacia Alviat para que Kishur ocupe el trono. Solo así evitarán que la corona caiga en manos de su padre.

Mientras la inestabilidad en Marial-Pat está a punto de costar a los humanos la guerra que tan largo tiempo les ha enfrentado a los kalastys, y Quiazz comienza a comprender el papel que habrá de desempeñar en el juego de sombras que es el futuro de Muriath, los hermanos Hal se unen a los dáricos en su viaje, empujados por la certeza de que el destino de Shudei está irremediablemente unido al de Alhanna. Para lo que ninguno de ellos está preparado es el gran peligro que deberán enfrentar camino a casa ahora que la guerra se gesta en el Norte y los antiguos dioses de Muriath al fin despiertan de su letargo».

Pregunta: Eva, después del éxito obtenido con «El dárico gris», la primera entrega de la saga «El despertar de Osharan», ¿cómo ha sido la experiencia de adentrarse nuevamente en ese universo con «La Canción de los soñadores”?
Respuesta: Pues ha sido gratificante, volver al mundo de Osharan siempre me llena de emoción. Terminé de escribir la saga en 2019, aunque aún no me he desprendido de ella debido a las revisiones y al trabajo con la editorial. Trabajar el editing de la Canción mientras los lectores mostraban sus impresiones sobre la primera parte fue una gran motivación. Me alentaba a esforzarme al máximo y a hacerlo lo mejor posible. Y jamás me canso de volver a Muriath, es un gran refugio para mí.
P.: Al dirigirse a lectores que quizás aún no hayan tenido la oportunidad de conocer su obra, ¿podría destacar un aspecto o punto fuerte de «La Canción de los soñadores» que considere especialmente atractivo? ¿Qué destacaría para motivarlos a explorar esta emocionante saga?
R.: Creo que el punto fuerte es que hay varias lecturas de la misma obra. Toco temas que en mayor o menor medida son conocidos por todos. Hay personajes de diferentes rangos de edad con sus respectivos problemas, sus dudas y sus miedos. Un lector joven se verá mejor representado por Quiazz y Alhanna, mientras el adulto empatizará más con los problemas y los conflictos del resto de personajes. Y cuando digo que hay varias lecturas, me refiero a que puedes quedarte en la historia, conocer ese mundo desconocido plagado de razas extrañas, o puedes profundizar en los conflictos personales y en los temas que trato. Me reafirmé en esta conclusión tras recibir varias opiniones de diferentes lectores, fui más consciente de que tipo de lectura hacen de la obra y que buscan en ella. También me sorprendió mucho que, lectores que en principio no solían leer fantasía, entraran en la saga y la disfrutaran tanto.
P.: En las primeras páginas de la novela, nos sumergimos en el pueblo de Edmoden y seguimos las experiencias de Quiazz. ¿Cómo elige los escenarios para sus historias y qué importancia tiene el entorno en el desarrollo de la trama?
R.: Me gustaba la idea de mostrar distintos escenarios, porque eso me hacía recordar un poco a Andalucía: donde tenemos playas, montañas nevadas, bosques frondosos y desiertos ardientes. Quería que los personajes se enfrentaran a esos entornos y que el lector viajara con ellos y pudiera percibirlos tal como yo los veía. La ambientación va con la línea de la historia, intento reflejar las emociones de los personajes en cada momento o la carga de la trama. Para esto uso los cambios de clima, siempre digo que no se lucha igual, a vida o muerte, bajo la lluvia que en un perfecto día de primavera. Aunque todo eso lo exige la propia historia, si tiene que hacer buen tiempo, debe hacerlo. Nunca hay que forzar los escenarios, del mismo modo que la reacción de los personajes hacia ellos.
P.: La trama de «La Canción de los soñadores” está repleta de giros y misterios. ¿Cómo encuentra el equilibrio necesario para mantener a los lectores intrigados a lo largo de toda la historia, sin decaer en ningún momento y, al mismo tiempo, brindarles una resolución satisfactoria que cumpla con sus expectativas?
R.: Pues esta es una pregunta difícil, porque la verdad es que no es algo planeado al 100%. La historia la fui confeccionando poco a poco, los giros llegaron por si solos en el momento que tenían que suceder, salieron de forma muy fluida. Si es cierto, que los secretos los fui desvelando a cuenta gotas, más que nada en el primer volumen, porque era demasiada información. Para no agotar al lector, decidí dispersarlos para que llegaran a ellos de forma más cómoda. Y al final, tras correcciones y otras tantas revisiones, fui encajando las piezas del puzle hasta que quedé conforme con el resultado.
P.: Los personajes en «La Canción de los soñadores», como Quiazz y los dáricos, tienen historias vitales muy complejas y distintas entre sí. ¿Cómo enfrenta un escritor de fantasía el desafío de construir unos personajes tan detallados y variados, y cuál es el enfoque que precisa tener en este proceso creativo?
R.: Lo primero, fue evitar que alguien de mi entorno estuviera reflejado en ellos. Solo otorgué a uno de los personajes algunos rasgos de una de las personas más importantes de mi vida, pero fue a conciencia y a modo de homenaje. Por lo demás, intento crear identidades alejadas de mí y de mi entorno. Es lo divertido, representar personajes dispares capaces de enfrentarse a las mismas situaciones con distintos comportamientos. Imaginar sus emociones, su modo de pensar, como actuarían en ciertos momentos. Quizás, la tarea más compleja fue diferenciar a los dáricos entre sí. Porque tienen un comportamiento similar debido a su educación, son seres poco afectivos y que no muestran apenas expresividad, así que debían diferenciarse en pequeños detalles. Necesitaba conseguir un buen equilibrio entre el parecido y la distancia entre ellos, pues no existen dos personas idénticas. Creo que los dáricos fueron en los que más tuve que trabajar.
P.: Además de ser autora, es analista y desarrolladora de software. ¿Cómo influye su experiencia en el mundo tecnológico en su escritura y en la creación de mundos fantásticos? Si es que influye, claro…
R.: Pues en realidad no me influye demasiado, más allá de hacerme desear ponerme a escribir mientras trabajo, jajaja. Quizás me influye un poco a la hora de sentarme a escribir, procuro alejarme todo lo posible de las pautas que sigo en mi trabajo. En mi puesto laboral soy extremadamente organiza, sigo unas reglas muy concretas y me rijo por tiempos, estimaciones y fechas de entrega. Como escritora rompo con todo eso, soy un puro caos mientras escribo. Busco emocionarme con lo que hago, no sigo demasiadas reglas. Y no mido las palabras, ni el tiempo, ni las páginas, solo me dejo llevar. Pienso que para pulir detalles ya llegará la fase de revisión.
P.: En la sinopsis de la obra, se destaca la unión de los hermanos Hal con los dáricos en su travesía. ¿En su narrativa, cómo aborda la exploración de las relaciones entre los personajes, y cuál es la relevancia que atribuye a estas conexiones en el desarrollo de las historias?
R.: Las relaciones son la base de esta historia. Entre padres e hijos, entre hermanos, entre camaradas. No son sencillas, algunas abordan temas complejos como la mala relación con un padre, o el odio hacia un ser querido. Cada interacción entre personajes siempre tiene un propósito. Con respecto a los Hal deseaba reflejar como una familia, a pesar de las desavenencias, puede darlo todo para protegerse entre ellos. Al fin de cuentas, de eso trata la mayoría de las veces: luchas por proteger lo que quieres con más furor que por protegerte a ti mismo. Y ellos son un claro ejemplo de esto. La relación concreta entre los Hal y los dáricos es muy importante porque muestra el choque de dos culturas. Como unos se alimentan de falsas leyendas o de historias del pasado para odiar a los otros. Hay una evolución en la relación entre los Hal y los dáricos, comenzando de forma muy incómoda para ir avanzando hacia la comprensión y la lealtad. Quise mostrar que nunca somos tan distintos a otros, a menos que nos empeñemos en serlo.
P.: Hablemos de su rutina de escritura. ¿Cómo estructura su día al trabajar en un proyecto literario? ¿Tienes alguna rutina específica que encuentre especialmente productiva?
R.: Como ya dije antes, soy algo caótica. Gran parte de la saga la escribí de madrugada y sobre todo en fin de semana (cuando mi trabajo me lo permitía), y me acabé acostumbrando a escribir en cualquier momento y lugar. Si es cierto, que desde hace un tiempo he logrado estabilizar ambos mundos, y procuro sentarme cada tarde, aunque sea una hora, para escribir. Da igual lo que salga, a veces solo reviso un texto o corrijo unas pocas frases, pero siempre intento sentarme y disfrutar un rato. Aunque sigo siendo mucho más productiva de madrugada, es algo que no puedo evitar.
P.: Si pudiera elegir un libro que le hubiera gustado escribir, cuál sería y por qué.
R.: Hace unas semanas te hubiera dicho otro, pero hoy por hoy diré: La canción de Aquiles. Me quedé prendada de la prosa de la autora y la historia me pareció pura poesía. Me sorprendió como es capaz de describir lo mismo de tantos modos diferentes, y que no te canses de ello. Y como, a pesar de ser una historia conocida, me mantuvo en vilo todo el trayecto. Ese es el tipo de historias al que aspiro escribir, que no solo busques alcanzar el final, quiero que disfrutes del viaje completo.
P.: ¿Hay autores que considere como sus referentes o que le hayan inspirado en su trayectoria literaria?
R.: Si, estos son muy variados debido a mis gustos literarios. Diría que Eduardo Mendoza es uno de mis referentes, junto a Dolores Redondo y Carlos Ruiz Zafón. Por supuesto, me animaron mucho a adentrarme en la fantasía escritores como Rothfuss, Aranzazu Serrano, el fallecido Pierre Bottero con su trilogía Ewilan y Margaret Weis junto a Tracy Hickman. Seguro que me dejo atrás a otros, pero son los primeros nombres que se me han venido a la mente.
P.: ¿Tiene algún proyecto en el que esté trabajando actualmente y del que pueda adelantarnos algo?
R.: En estos momentos estoy terminando por mi cuenta la revisión del último manuscrito de la saga. Lo terminé hace años y me apetecía mucho ponerme a ello. Y con la editorial estoy trabajando la tercera parte para que pueda salir pronto. A parte de la saga, tengo dos proyectos con los que ando muy entusiasmada, pero solo estoy esbozando las escaletas. Me cuesta salir de una historia para entrar en otra. Prefiero escribirlas de una en una, así que mientras termino de revisar la saga, solo avanzo en las escaletas. Esto es nuevo para mí porque siempre he sido completamente brújula. Pero me apetecía mucho probar otro modo de trabajar.
P.: Para finalizar, nos encantaría conocerle un poco más. ¿Cómo se describiría como escritora y como persona? ¿Hay algún aspecto de su personalidad que cree que se refleje en sus obras?
R.: Pues como persona diría que soy un poco complicada, jajaja. Vivo demasiado tiempo en otros mundos y eso a veces resulta agotador. Si tengo que buscar algo que se refleje en mi obra, diría que soy bastante leal con mis amigos. Y como escritora soy una persona feliz, hago lo que me apasiona e intento emocionarme con mi trabajo. Busco que los lectores encuentren un refugio en mis historias, del mismo modo que siempre he hecho yo en las de otros escritores.

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