
CRIATURITA de María Bastarós / Editorial: Seix Barrall / Colección: Biblioteca Breve / Género: Narrativa / 336 páginas / ISBN: 9788432248955 / 2025
«Kaila vive con su madre en Aguas Claras, una de las localidades que rodean el lago Milagro. Desde la muerte de su padre, un biólogo empeñado en demostrar la existencia de la criatura que, según una creencia popular, habita en el lago, Kaila está atrapada en un duelo sin salida. No duerme, no come, se despierta empapada en el agua dulce del Milagro. Cuando varias mujeres desaparecen, Kaila se une a la búsqueda con el afán de demostrar que su padre tenía razón y que sea lo que sea lo que habita bajo esas aguas es el responsable de las desapariciones. A través de la mirada de una chica que ha hecho del autoengaño su tabla de salvación y que vive atrapada en un paisaje de postal plagado de trampantojos, Criaturita se mueve sin miedo entre el thriller rural, la novela de aprendizaje y el género fantástico».
Las sinopsis, en ocasiones, suelen ser engañosas. En parte es normal, su idea es la de captar nuevos lectores y suelen usar enganches propios del marketing asociados a determinadas tendencias. Con esto vengo a decir que menos mal que no había leído la sinopsis de Criaturita y no porque no hubiera resultado o no me hubiera llamado la atención, sino porque me habría encontrado en sus páginas con algo muy distinto de lo que promete. Claro que, esta, es una opinión mía, una percepción particular.
Comenzaré así diciendo que me ha encantado la prosa de María Bastarós; la presencia de metáforas, imágenes y símbolos es apabullante (en el muy buen sentido). No soy yo de los que toman notas o subrayan los libros, pero, en esta ocasión, antes de concluir esta historia no quise despedirme sin anotar una de esas magníficas frases para que no se me olvidara, como muestra de esa maestría o, acaso, como regalo. «Luciérnagas de sangre volaron sin rumbo, llenando la noche de arañazos». Me parece soberbia. No solo esta, sino muchas más. Si bien la historia en sí no me ha llamado tanto la atención, la prosa de su autora compensa con creces ese desinterés inicial. Porque es suficiente delicia seguir el curso de sus palabras.
Hace unas líneas comentaba lo de la sinopsis porque no creo ni mucho menos que se trate de un thriller. ¿Rural? Bueno, eso sí. Un poco. ¿Género fantástico? Muy, pero que muy sutil. De hecho, yo diría que roza el realismo mágico sin apenas tocarlo más que con la punta de los dedos, con trazos de tinta muy finos ya llegando al clímax, por mucho que la rumorología que predomina en la narración sobrevuele durante toda la obra como un fantasma o un éter o qué se yo. Está ahí. Se habla de ello. Sin embargo, no pierde la esencia de una de esas leyendas urbanas que perviven en todas partes y que no por ello han de ser más que eso. La historia de Criaturita no traspasa el umbral de lo fantástico hasta que pone un pie en él y lo hace con una ambigüedad medida que deja varios frentes abiertos. Lo cual ni es bueno ni malo. Personalmente, suelo preferir los finales cerrados, pero no me disgustan los cierres como el de esta novela. Creo que da mucho juego y ofrece alternativas a la imaginación y la propia reflexión la mar de interesantes.
También tengo que confesar que Kaila, la protagonista de la historia, no ha llegado a caerme bien en ningún momento. Los motivos los guardaré para mí para no hacer demasiados spoilers. Si bien, creo que esto es un acierto, porque destaca, una vez más, el dominio de María Bastarós sobre sus personajes y también acentúa la complejidad sobre la que planean y que subyace bajo el prisma de la soledad, el amor no correspondido y el duelo. Alguien podría pensar que no me ha gustado la novela; nada más lejos de la realidad. Me ha gustado mucho. Como digo, la autora goza de una prosa exquisita, elaborada, muy poética a veces, muy cruda otras. Amén de manejar igual de bien otros aspectos como la tensión, el ritmo y la estructura. Mi primera lectura de Bastarós y, por favor, espero que no la última.

Víctor Morata (1977) Escritor, autor de «Siervos de la Guadaña» y «La sombra del nagual» (Malas Artes, 2024). Colaborador de la revista digital ZENDA. Finalista del XXIX Domingo Santos de novela y ganador del VII Premio de Relato Yoescribo. Co-director y presentador del podcast FICCIÓPATAS.