Entremés: «El jade del mandarín» de Raymond Chandler

«Conduje yo. O, más bien, sostuve el volante del enorme coche negro mientras este rodaba solo. Llevaba una gabardina clara y un sombrero de Lindley Paul. En uno de los bolsillos llevaba diez mil dólares en billetes de cien. Paul iba en el asiento trasero y llevaba una Luger con cachas de plata que eraSigue leyendo «Entremés: «El jade del mandarín» de Raymond Chandler»