
OXÍGENO de Marta Jiménez Serrano / Editorial: Alfaguara / Género: Narrativa / 160 páginas / ISBN: 9788420453996 / 2026
Voy a empezar poniendo aquí la sinopsis que la editorial Alfaguara ha creado para el libro, así nos ponemos en situación:
«En noviembre de 2020, pocos meses antes de publicar su primera novela, la autora de este libro estuvo a punto de morir. Un sábado como cualquier otro, en su casa, sin saberlo, ella y su pareja se estaban muriendo. La caldera tenía una fuga y el monóxido de carbono les fue adormeciendo hasta que Marta se levantó a duras penas para ir al baño. Ahí, cayó desplomada y se golpeó la cabeza. Cinco años ha necesitado para narrar esta experiencia en una historia que conjuga la tensión narrativa, la ansiedad y la esperanza.
Oxígeno es ’’el libro que nunca hubiera querido escribir’’, el relato de los minutos en los que se les escapaba la vida, el de los meses que siguieron el accidente y el de los años que lo precedieron todo, cuando se enamoraron y empezaron a construir una vida sin pensar que podría terminar en cualquier momento. Combinando con maestría la sensibilidad, el sentido del humor y la lucidez, la autora mira de frente a la muerte para celebrar el asombro diario de seguir aquí».
No miento si digo que no sé por dónde empezar a hablar de Oxígeno. Quizá, la mejor manera de hacerlo es por esa espina que siempre se atraganta y una intenta quitarse hacia el final. Así que, así a las claras, tengo que decir que no me ha gustado. Y siempre digo que esta es una opinión personal, que para gustos los colores y todo eso, pero es que no me ha llegado, no he conectado con la protagonista ni con la narración que, por momentos, me ha parecido más bien caótica. Y puede que esto fuera adrede, que esa estructura atienda a la confusión, a la niebla mental que subyace en toda la obra, pero a mí me ha hecho tomar distancia y sentirme incómoda. No, quizá esa no es la palabra. Tal vez es la historia en sí, que no me ha atraído como a tantos otros lectores.
Este, además, es mi primer acercamiento a Marta Jiménez Serrano. Puede que hubiera sido mejor empezar por leer alguna de sus obras anteriores, tan aclamadas por la crítica y eso, pero esta es la última que había publicado y también ha sido una de las seleccionadas para el club de lectura en el que participo, así que la ocasión la pintaban calva, como se suele decir. No hablo de mala prosa ni de incorrecciones gramaticales ni nada de eso. Que no se me entienda mal ni se me malinterprete. Es más una cuestión de conexión con la trama y los personajes, con el ritmo de la historia y el suceso que suscita todo, ese motor que es la cercanía de la muerte, el accidente traumático y el desinterés por parte de quien les alquila el piso. Todo eso no me ha llegado. La muerte dulce es un concepto muy arraigado a nuestro tiempo, es vox populi en las noticias. Puede que sea por eso o por el modo de contarlo –yo qué sé– que me ha costado adentrarme en el relato a pesar de su brevedad.
No quiero hacer de esta opinión una extensa justificación de por qué no me ha gustado Oxígeno. Sencillamente no es para mí. También es cierto que poco importa, porque tampoco es que yo sea el público objetivo de este tipo de historias.

Mari Carmen Pérez (Elche – 1971) Licenciada en periodismo y dependienta en El Corte Inglés desde hace más de veinte años. Apasionada por la moda y el chocolate. Se le da mejor leer que escribir.
