«Es a través de la pérdida que vemos cómo se trastoca una vida».


COSECHADORA UNIVERSAL de John Darnielle / Editorial: ARISTAS MARTÍNEZ EDICIONES / Traducción: Javier Calvo / Colección: Centellas / Drama / 320 páginas / ISBN: 9788419550323 / 2026

«Jeremy Heldt trabaja en el mostrador del Video Hut en un pequeño pueblo de Iowa. Estamos a finales de los 90, todavía hay clientes habituales y mucho movimiento a última hora de la tarde. Su rutina es tranquila en el trabajo y en casa —donde vive solo con su padre, desde la muerte de su madre en un accidente de coche— hasta que una clienta devuelve una vieja película asegurando que hay algo raro en ella. Dos días después, otra dice algo parecido de un nuevo lanzamiento: Hay otra película en esta cinta. Intrigado, Jeremy las revisa en casa. Lo que ve es tan profundamente extraño e inquietante que lo empuja irremediablemente a encontrar al creador de aquellos vídeos.

Una búsqueda que llevará a Jeremy y a los que le rodean a adentrarse en lo más profundo de los campos de Iowa que, antaño apacibles, comienzan a estar imbuidos de un oscuro presentimiento. Todos acabarán formando parte de una historia que encuentra sus raíces en lo que alguien perdió una vez y haría cualquier cosa por recuperar».

Este libro no lo elegí yo. Tampoco me eligió él a mí, no creáis que se trata de una metáfora ni un símbolo ni nada del destino. Lo eligió Eric, mi colega de Ficciópatas. Fue su regalo de cumpleaños. Lo tenía en la mesita aguardando durante semanas. El título me llamaba la atención. También la portada. No leí la sinopsis; quería que me sorprendiera. Tampoco había leído nada de John Darnielle, pero sí que había leído otros libros de Aristas Martínez y eso bastaba para anticipar una buena experiencia lectora. Eso sí, a toro pasado tengo que reconocer que no es el tipo de lectura que yo habría escogido. 

La novela está dividida en cuatro partes. Con cuatro protagonistas principales en diferentes épocas y escenarios. No obstante, las cuatro historias tienen una central sobre la que sobrevuelan sus personajes y, en ocasiones, unos son enlace de otros, lo cual hace que la trama se vea en todo momento como la misma observada desde diferentes puntos de vista. Con la primera historia conecté bastante, sobre todo porque yo también tuve una época en la que trabajé en un videoclub y me he sentido muy identificado con Jeremy y con su rutina, que me ha resultado absolutamente familiar. Acostumbrado a historias más truculentas (o extrañas) esperaba encontrar algún punto de inflexión que derivara hacia el drama o la tragedia, pero la narración se mantiene en una tensión calma que no lleva aparentemente a ninguna parte. Como una marea que arrastra un barco a la deriva sin saber muy bien dónde acabará. 

Y es que, en definitiva, no creo que la historia en sí sea el motor de la novela, sino las motivaciones de sus personajes. O, más bien, de uno de ellos: Lisa Sample. Es a través de la pérdida que vemos cómo se trastoca una vida. No solo la de Lisa, sino también la de Jeremy. Esa pérdida a la que siendo niños (o adolescentes) se tienen que acostumbrar y salir adelante como sea, aunque para ello se sumen a conductas extravagantes o tengan que patear medio país en busca de una pista que siempre lleva a un callejón sin salida. No solo habla de ese sentimiento de vacío al perder a un ser muy querido y cercano, sino también de la soledad y la enajenación, de cómo somos vulnerables en determinados momentos y, si se sabe tocar ciertas piezas en nosotros, podemos caer en pozos de los que nadie nos puede ayudar a salir. 

Es una historia triste cargada de misterio. Una historia que se nos va desvelando a retazos, con pinceladas muy suaves, sin apenas datos. Con un final relativamente abierto que deja preguntas sin contestar, pero que, sin embargo, nos enseña el poder de la empatía y la generosidad. Ponerse en el lugar de otro es una valiosa lección que se saca de este libro. 

Una de las cosas que más me ha gustado de la novela han sido los pasajes en los que el autor expone esas hipotéticas historias que podrían haber sucedido para exponer de forma muy visual y coherente algunas de las posibilidades o caminos que podrían haber tomado las vidas de los protagonistas. Plantea las opciones como universos paralelos en los que algo irresoluble se resuelve de una u otra manera, halla bifurcaciones en senderos que no las tienen y siembra en la mente del lector la semilla de la esperanza. Es un juego traicionero, sí. Porque no es una novela que se resuelva en un clímax de felicidad y apoteosis, sino más bien calmado y natural. Me ha gustado la prosa de Darnielle, si bien la historia se me ha quedado un poco corta y se me ha desinflado a medida que iba descubriendo «la verdad». Eso sí, a pesar de un tempo lento, no se me ha hecho larga ni pesada. Creo que no soy el público lector objetivo para «Cosechadora universal», pero no arrepiento de haberla leído. Deja buen poso. 

Deja un comentario

Copyright ©2009-2026 LaJUnglaDElasLETras