
METROPOLIS de Thea Von Harbou / Ilustraciones: Tomás Hijo / Editorial: t&t/ Género: Narrativa / 229 páginas / ISBN: 9788410130197 / 2025
Es un libro que cuando lo ves en la mesa de novedades, tiene la apariencia de un cómic, de una novela gráfica. Pero cuando lo abres te das cuenta de que es otra cosa, una maravilla editorial digna de cualquier biblioteca que se precie. Yo creo que esa primera impresión tan engañosa juega a su favor, te invita a acercarte sin solemnidad alguna para que, acto seguido, te reclame una lectura muy atenta, casi reverencial.
Para mí ha sido una lectura reconfortante, aunque me haya resultado incómoda en algunos momentos. Creo que la historia en sí es por casi todos conocida, la fábula que Thea von Harbou imagina es la de una ciudad ubicada en un futuro distópico escindida en dos universos que apenas se rozan: arriba, una élite entregada al placer y al derroche; y abajo una masa de trabajadores condenados a mantener las máquinas que sostienen ese paraíso artificial. Lo más inquietante del libro, aparte de esa visión futurista tan detestable, es lo perturbadoramente familiar que resulta esa escenografía. En la novela, el conflicto dramático nace cuando ese injusto equilibrio de clases sociales empieza a resquebrajarse y aparece la necesidad, casi desesperada, de una figura que sea capaz de mediar entre los dos mundos, de poner las palabras y los gestos allí donde solo había órdenes y obediencia.
Reconozco que yo ya me había leído la novela hace algún tiempo, unos añitos ya, en otra versión, y siempre me ha parecido especialmente reveladora la idea central que atraviesa toda la obra: algo más debe existir que órdenes y obediencia entre quienes piensan y quienes ejecutan, ¿no? Ese «corazón» al que alude la novela es una metáfora moral, pero también una propuesta política y humana. Metrópolis no es únicamente una novela de ciencia ficción, es un texto muy simbólico, está cargado de resonancias míticas y religiosas. Se habla de sacrificio, de justicia y por supuesto de redención. Sus personajes son piezas al servicio de la trama y figuras retóricas que encarnan las tensiones universales, esto es, el poder, la fe, el miedo y la esperanza. Injustamente, a mi parecer, ha sido durante años una obra olvidada, sepultada bajo su célebre adaptación cinematográfica. La novela tiene una voz propia y una profundidad mucho más rica en matices que su adaptación cinematográfica, créanme, merece ser leída sin ese filtro constante de la comparación del que a veces tanto abusamos.
Además, en esta edición de t&t, el prólogo y los dos apéndices al final del libro, añaden un plus a la lectura. Se profundiza en la película de Fritz Lang, por supuesto inseparable ya del imaginario de Metrópolis, se contextualiza a la autora, Thea von Harbou, demasiado tiempo relegada a un segundo plano. Son textos, como digo, que no son un mero complemento, más o menos eruditos, sino una guía para entender el contexto, las tensiones y sobre todo las injusticias históricas que rodearon la gestación de la obra.
Ahora, para concluir, voy a hablar de la edición, del continente del libro. Intentaré no ser demasiado pasional, pero mi opinión sobre la misma es clara y cristalina: no estamos ante una simple reedición de un clásico. Es, probablemente, y no exagero ni un ápice, la presentación más ambiciosa y hermosa que se ha hecho hasta ahora de la novela. ¡Me encanta! El gran formato, el papel ahuesado, ¡las cuarenta y cinco ilustraciones de Tomás Hijo —realizadas expresamente para esta versión mediante grabado digital—! Todo ello convierten este libro en un objeto casi ceremonial, de coleccionista. Es un libro pensado para leerse despacio y para ser mirado sin prisas.

Juanjo Melgarejo (Torrevieja – 1990) Corrector de profesión. Lector empedernido, guarda en su cajón varias novelas, anhelando que algún día vean la luz.
