El aliento del lobo

Recelo mucho, recelo bastante, de los premiados de ciertos concursos. No es manía, sino una sutil certeza acerca de lo que ocurre en buena parte de ese sector. El propio autor hace mención de la farsa sobre la que se mueven los concursos literarios en una de las anécdotas de la novela en la queSigue leyendo “El aliento del lobo”