New York, New York…

Casi siempre, antes de embarcarme en una nueva aventura narrativa, suelo leer las primeras palabras o páginas de cualquier libro para ver si hay algo en ellas que me haga tirarme a la piscina. La prosa de ese primer encuentro con Javier Reverte hizo que me tirara de cabeza sin pensármelo dos veces. Porque piensoSigue leyendo “New York, New York…”