Día de encorbatados y emperejiladas

Estoy escribiendo a hora y media de sentarme a cenar, y a tres aproximadamente de tomar las habituales “uvas” de la suerte. Mi primera intención era escribir sobre algo tan dulce y condescendiente como son los buenos propósitos del nuevo año que se nos viene encima, pero esta misma mañana muy de mañana, en este díaSigue leyendo «Día de encorbatados y emperejiladas»