Kees van Dongen

En 1905, en una de las numerosas exposiciones de pintura que se organizaban en la capital francesa, se incluyó en el Salón de Otoño de París una sala repleta de resplandecientes oleos cargados de colores puros y en sumo grado contrastantes. Estas obras parecían modeladas con un gran entusiasmo y una pasión desmedida. Uno deSigue leyendo “Kees van Dongen”