Confesiones de un Hombre Raquítico

«Un tipo jubilado prematuramente fuma y bebe té, apenas sale de su cocina. El techo que cubre esa cocina está por caer y el tipo ve señales en sus grietas que proceden de universos que a ratos quiere para sí. Lo que le rodea es un pueblo. Su mujer se ha ido a París. EsSigue leyendo “Confesiones de un Hombre Raquítico”