La forma del agua

Siempre que puedo suelo leer antes la novela que ver la película. La forma del agua no iba a ser una excepción. Ya había leído al binomio Kraus/del Toro en su anterior publicación juntos, Trollhunter (Puck, 2015), y no me desagradó el resultado. Sí, era una novela juvenil, pero era entretenida, con una historia original y bien hilada. Fue un primer contacto positivo. Este segundo contacto ha sido aún mejor. Mucho mejor.

La historia de La forma del agua se centra en los años sesenta en plena Guerra Fría y se estructura a través de distintos hilos narrativos que se van entrelazando y que se corresponden con los puntos de vista o los escenarios en los que se mueven los protagonistas.

Todas esas historias convergen en un momento u otro de la novela, de forma sutil o descarada, pero lo hacen con el propósito de crear una falsa aleatoriedad o menospreciar las habilidades del azar. Sea como fuere, los autores lo hacen de un modo que, personalmente, me parece magistral.

El motor que hace girar toda la trama es el Devónico, un dios anfibio secuestrado de su hábitat natural en pleno Amazonas para beneficio de los científicos estadounidenses de la época, cuyas intenciones son más bien funestas y no acaban de entender las implicaciones morales y éticas de tratar con un ser que no siendo humano tampoco puede ser tratado como un animal, cosa que sucede.

Cuando Elisa, otra de las indiscutibles protagonistas de la novela, muda y voluntariosa, con fijación por los zapatos y el agua, se encuentra con el Devónico encerrado en el tanque de uno de los laboratorios que se dedica a limpiar en horario nocturno junto con su amiga y compañera Zelda, algo sucede. Algo mágico. Algo que al principio pasa por mera curiosidad y descubrimiento y más tarde evoluciona.

Hablar más de la trama sería destriparla y eliminar los efectos de la narrativa, así como el factor sorpresa de algunas escenas. No obstante, no creo que fuese un problema demasiado gordo, porque leer La forma del agua es en sí mismo un acto estimulante, adictivo y placentero.

Me ha gustado mucho el estilo y la prosa de los autores, no sé cuál de los dos tendrá mayor culpa de ello, pero aventuro que es muy probable que deba culpar a Daniel Kraus y dejar a Guillermo del Toro la parte de la inventiva y el imaginario más que la de trasladarlo al papel. Sea como fuere, me ha encantado la historia y el modo en que está contada. Así de sencillo.

Sea quien sea el que empuña la pluma, es indiscutible la mano de del Toro. La obra tiene esa atmósfera mágica enrarecida a la que suele recurrir el director de cine. Como si pretendiera ensuciar una bella fantasía con el tufo de la humanidad, tan predecible y cruel a veces como todo lo contrario. Podría decirse que La forma del agua contiene los ingredientes necesarios y suficientes para conformar una fábula moderna, una fantasía urbana coherente y cercana a la vez que romántica.

Los autores, además, ponen especial cuidado en los detalles y, en ese sentido, han sido meticulosos a la hora de ofrecer pistas desde el comienzo de la novela. Pistas que en realidad no son necesarias pero que, como pinceladas precisas y finas, complementan muy bien un lienzo ya de por sí bien definido y vistoso. No hay nada que me haya disgustado de La forma del agua. En serio. Es una bonita y muy bien contada historia de amor que trasciende lo cotidiano. Fantástica.

Víctor Morata Cortado

LA FORMA DEL AGUA de Guillermo del Toro y Daniel Kraus / Título original: THE SHAPE OF WATER / Traducción: Antonio Padilla Esteban / Editorial: Umbriel / Colección: Umbriel fantasía / Género: Novela / 384 páginas / ISBN: 9788492915996 / 2018

Trollhunters

Trollhunters - Guillermo del Toro y Daniel Kraus

Guillermo del Toro vuelve a compartir autoría en una novela. Si con la Trilogía de la Oscuridad compartía escritura con Chuck Hogan, aquí lo hace con Daniel Kraus y, uno ya se imagina, visto lo visto, que lo hace con visos a llevar la novela a la gran pantalla o, como sucedió con la trilogía mencionada –transformada en serie de televisión bajo el nombre de The Strain–, a la ya no tan pequeña pantalla del televisor. En cualquier caso, Guillermo del Toro parece que le ha cogido el gusto a eso de escribir a cuatro manos y uno ya puede imaginar el proceso, en el que, aún a riesgo de equivocarme, seguramente Del Toro ponga más imaginación y creatividad que letras al asunto y Kraus se ocupe del resto. Sea como fuere, el producto final es bastante bueno. Hay que ponerse en la piel del público al que va dirigido, claro está, y también hay que tener en cuenta el género en el que se mueve, todo ello sin olvidar la trama, el dinamismo, etc. A mí, como lector no juvenil, me ha enganchado, pero sí es cierto, como apuntan por ahí, que el principio se hace un tanto lento, la historia tarda mucho en desarrollarse, en llegar a un punto interesante más allá de la escenificación manida de las rivalidades de instituto y la martirización de los nerds que lo habitan en un intento por pasar desapercibidos. Una vez se supera esa barrera, «todo va como la seda», como se suele decir. La historia fluye. Es más, el mundo de Del Toro se vislumbra, cobra vida y bulle de actividad. Tanto, que pude ver el futuro de algunas escenas con claridad y las intenciones del director de cine de trasladarlas a un guión. Es posible que eso sucediera porque me recordó a una de las escenas de El ejército dorado, secuela cinematográfica de Hellboy, en la que el demonio rojo y sus amigos se veían inmersos en una tremenda persecución por un variopinto y exótico mercado plagado de seres extraños extraídos del imaginario fantástico de Guillermo del Toro. Con esto quiero decir que se nota su sello personal y eso es algo de agradecer, le pese a quien le pese. No me ha parecido una novela notable, pero casi. La he disfrutado mucho. Me ha ayudado a desconectar y no había noche que no estuviera deseando coger el libro de la mesita de noche y leer unas páginas. Últimamente hay pocos libros que me aguanten los párpados más allá de la necesidad de dormir y éste ha sido uno de ellos. Ha sido una lectura muy amena y eso, hoy en día, ya es de agradecer. Un libro que me hubiera gustado leer hace veinte o veinticinco años y que los lectores que ahora tienen la edad que yo tenía entonces pueden disfrutar, seguro, más de lo que yo lo he hecho. ¡Y eso que lo he disfrutado! Los chavales de hoy día están de suerte, Puck ha llegado para sembrar buenas opciones en el panorama literario juvenil.

Víctor Morata Cortado

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TROLLHUNTERS de Guillermo del Toro y Daniel Kraus / Título original: TROLLHUNTERS / Colección: Avalon / Traducción: Antonio Padilla Esteban / Editorial: Puck / Género: Novela / 352 páginas / ISBN: 9788496886469 / 2015