La casa de los nombres

«”Me he familiarizado con el olor de la muerte…”, cuenta Clitemnestra en la primera línea de la nueva novela de Colm Tóibín, y así es: quien se presenta al lector es una madre que ha perdido a su hija Ifgenia, sacrificada a los dioses por su propio padre, Agamenón. Ahora, mientras respira el hedor desdeSigue leyendo “La casa de los nombres”