Tarta de manzana al estilo Abigail

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La receta de esta tarta de manzana me la dio una adorable anciana llamada Abigail, una noche de verano de hace cinco años, en un hotelito de Asturias, mientras nos tomábamos varias botellas de sidra.

Es de justicia dedicarle esta receta a ella: Tarta de manzana al estilo Abigail”.

Ingredientes para 8 generosas porciones:

Para el relleno:

  • 5 manzanas, 3 de la variedad “Early Red One”y otras 2 Golden
  • 200 gr. de azúcar
  • 4 yemas de huevos
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 1/2 vaso de mermelada de melocotón
  • 3 cucharadas soperas de agua

Para la masa:

  • 175 gr. de harina
  • 1 pizca de sal
  • 90 gr. de mantequilla
  • 1 huevo
  • 60 gr. de azúcar glass

Preparación:

En la preparación de esta tarta haremos en primer lugar la masa quebrada, y después, mientras ésta reposa en el frigorífico, nos ocuparemos del relleno.

Todo muy facilito…

La masa:

En un bol religamos con los dedos la harina previamente tamizada y la mantequilla, que debe estar fría y cortada a tacos. Mezclaremos hasta conseguir que la masa adopte una textura tipo “galleta desmenuzada”.. Añadimos a nuestra “galleta desmenuzada” el resto de los ingredientes, después de dejarla descansar el tiempo que tardamos en batir el huevo (el cual también añadiremos), o sea, prácticamente nada, y seguimos con los dedos amasando, pero con cariño, nada de brío con este tipo de masa. Cuando todo quede bien ligado y se pueda hacer una pelota, significará que se ha trabajado bien, y que es el momento de dejar reposar nuestra “quebrada” durante una hora y cuarto aproximadamente en el frigorífico, eso sí tapadita.

Trascurrido el reposo ponemos nuestra masa en una superficie enharinada, la aplastamos con las manos, y le damos la forma que queramos con el rodillo, pasándola ipso facto al molde que utilizaremos para su cocción (tres consejitos llegados a este punto, el primero es que utilicéis moldes específicos para este tipo de tartas, el segundo , que ajustéis bien la masa al molde, retirando el exceso con un cuchillo, y el tercero que pinchéis – sin pasaros – la superficie con un tenedor).

Sólo nos queda darle una primera cocción en el horno, antes de rellenarla, y será de unos 10 – 12 minutos a 180º C. No mucho más.

El relleno:

Lo primero es pelar todas las manzanas, reservando las pieles y los corazones. Rallamos las 3 manzanas de la variedad “Early Red One” , y las 2 Golden las cortamos en rodajas.

Una vez hecho esto, fabricaremos un jarabe cociendo las pieles y los corazones con las tres cucharadas de agua y dos de azúcar (de esos 200 gr. que teníamos en los ingredientes), durante aproximadamente cinco minutitos, contados una vez el mejunje rompió a hervir, a fuego muy lento. Colamos y reservamos el jarabe.

En un bol mezclamos las yemas con el resto del azúcar, batimos bien, (esta vez podemos utilizar toda nuestra fogosidad), y cuando la papilla esté homogénea y cremosa, añadimos la nata y las tres manzanas ralladas. No dejaremos de religar hasta que estemos seguros de que todo esté bien mezclado.

Ahora viene lo divertido…

Vertimos el relleno sobre la masa, que previamente hemos cocido un poquito, y colocamos encima las rodajas de las Golden. Introducimos la tartaleta en el horno (que antes hemos precalentado) a unos 200º C durante 35-40 minutos (el tiempo es aproximado). Mientras tanto hacemos una “papilla” , mezclando la mermelada de melocotón, con el jarabe que antes hicimos con las pieles y los corazones de las manzanas.

Ya sólo nos queda tener un poco de paciencia.

Retiramos la tarta del horno; es importante dejarla enfriar para que cuaje el relleno. Una vez fría, desmoldamos el pastel y lo pintamos con la “papilla”…

José Antonio Castro Cebrián

El anciano y el bovino

GasparEra algo extraño: un hombre sentado a los pies de un enorme nogal dando repaso de su vida a un bovino que, obediente, meneaba su cola al compás de los tábanos que machacaba. La vaca bien le daba la razón al anciano con leves mugidos. Había sido un mal hombre, decía, un infeliz al que la pobreza no le importaba lo más mínimo.

Fluían las palabras con magia. Inocentes y sinceras.

Sin embargo había algo que me sorprendía aún más que ese hermanamiento entre la bestia y su amo: las horas parecían no pasar desde que encontré al viejo pastor hablando con su vaca. Miré el reloj. Estaba agotado, sin cuerda. Volví a mirar extrañado mi tictac de pulsera. El segundero pasaba al ritmo que contaban las agujas… pero no sonaban las campanas y el cielo se había vuelto vacío a mi alrededor. ¡Grité de rabia! El hombre, al escuchar mi alarido, detuvo su cháchara al instante y me miró sorprendido. En cambio, el bóvido me ignoró, y se entretuvo al poco machacando sus pezuñas, a dos patadas mías de distancia. El anciano se levantó, se quitó la boina, se rascó el cogote y empezó a menear la cabeza. Al final me lo confesó: “ El secreto de la vida es muy simple. Debes entenderla como una nuez que al madurar se vuelve dura e impermeable por fuera, pero que en su interior guarda algo delicioso que si no sabes administrar termina por desaparecer muy pronto. Intenta que los momentos sean tuyos y que estos perduren dentro del cascarón el mayor tiempo posible, sin quererlos controlar…”

Nunca nadie me lo dijo más claro: el pasar del tiempo puede llegar a ser tan liviano como el pasar de los recuerdos.

José Antonio Castro Cebrián

Cuentos completos

Cuentos Completos - E.T.A. HoffmannE.T.A. Hoffmann (Königsberg,1776 – Berlín, 1822), fue escritor, dibujante, caricaturista, pintor, tenor y compositor, contribuyendo con la mayoría de sus obras a desarrollar, empujar y consolidar el movimiento romántico incipiente en su época.

Si existiera un volumen de referencia para los amantes del terror y de Hoffmann en particular, sería éste de Cátedra. En él se recogen más de 1600 páginas con todos sus cuentos traducidos al castellano. La traducción de “Las Fantasías a la Manera de Callot”, “Nocturnos” y  “Los Hermanos de San Serapión, I-IV” es de Celia y Rafael Lupiani, y “Los Hermanos de San Serapión, V -VIII” de Julio Sierra. Que yo sepa, esta edición de Cátedra es la más completa que existe sobre el autor alemán en castellano, y es sin duda un gran progreso en la difusión de su literatura. Sólo me queda esperar que pronto las novelas que aún no han sido traducidas al castellano, “El pequeño Zacarías” o “Maese Pulga” entre otras, o algunos de sus últimos cuentos, sean también traducidos.

El setenta por ciento de sus cuentos hablan de sus excesos y temores más íntimos, pero siempre resultantes de la propia sociedad y de los miedos colectivos que él intuye y observa en la cultura que le rodea. Uno de los rasgos que hacen único al escritor alemán, es su innata capacidad de percibir la psiquis humana, mucho más allá de lo evidente. Es un autor que moldea el terror como si de una criatura orgánica se tratara. Es simplemente único. La obra de E.T.A. Hoffmann tiene tanto de grotesco como de sobrenatural, pero unido todo con un más que intenso realismo psicológico; aspecto que hace que sus relatos sean sumamente inquietantes.

El encargado de esta recopilación de Cátedra ha sido Emilio Pascual, quien además de toda la edición, se ha encargado de la introducción y las notas que acompañan a los textos de Hoffmann. Una pequeña biografía del escritor y la descripción circunstancial del escenario histórico e intelectual que le tocó vivir al autor, sobre todo la atmósfera que rodeó a la literatura fantástica en aquellos años, hacen del análisis de los cuentos de Hoffmann, sucinto pero detallado, una verdadera delicia. Para complementar y completar esta introducción, al finalizar Emilio Pascual aporta una bibliografía mínima, para todo aquel que quiera profundizar en la obra o en la personalidad de este alemán universal.

Si tuviera que recomendar un autor para iniciarse en el relato de terror, no creo que hubiese uno mejor que Hoffmann, ya que hay pocos escritores de género que hayan sabido gestionar los horrores intangibles y los tangibles con la misma soltura y solvencia que él.

Adoración Negré Pujol

Editorial: Ediciones Cátedra / Colección: AVREA / Traducción: Celia y Rafael Lupiani, Julio Sierra / Fecha de publicación: 2014 / Género: Relatos de terror / Páginas: 1629 / ISBN: 9788437632957

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Y vueltas al mismo asunto

escritores Y vueltas al mismo asunto.

    Si hace algunos meses publiqué en las redes sociales que me sentía indignado, ultrajado, ofendido, robado, despreciado e injuriado por el tema de la piratería. Hoy no sólo me reafirmo en lo que dije, sino además también en todo aquello que pensé y no solté en su momento, por respeto al decoro y a las buenas formas.

     Si en su día declaré que estaba cansado de descubrir, y cada vez más, portales de internet que impunemente ofrecían mis libros de manera gratuita, a veces camuflados como “clubs de lecturas” o de “libros compartidos”. Si dije que no me valían los argumentos que esgrimían muchos piratas para justificarse. Si exhorté a los señores piratas a no comprar un libro si les parecía caro. Si hablé de que la piratería no acerca la cultura a los pobres, sino que fabrica nuevos pobres. Si llamé ladrones a los piratas y les acusé de robar, de atentar contra mí y contra todos aquellas personas que dependen de mi trabajo…. Si dije todo eso, ¡coño!, ¡lo hice porque sé de lo que estoy hablando!

      El viernes leí en la prensa comarcal un artículo en el que un psicólogo decía que la mejor manera de hacer entender las cosas a los “obtusos” era por medio de un ejemplo práctico, o descriptivo… pues bien, voy a ejemplarizar mi indignación, para aquellos obtusos que no entienden mi rabia (el hecho de que no les importe me la trae al pairo), porque aún hoy, a 13 de noviembre de 2014, hay quienes argumentan que a los escritores no les perjudica la piratería de sus libros:

       Una novela le lleva al autor (a uno cualquiera que sirva de ejemplo) un mínimo de dos años y medio de trabajo; cuando sale publicada, normalmente, entre pitos y flautas, han transcurrido tres. En el mejor de los casos (nadie se lo garantiza), se ha vendido una cantidad suficiente de ejemplares de su novela como para cobrar algo decente (mucho poner) en las primeras “regalías”, pongamos 5.000 libros. Teniendo en cuenta que su precio de venta es de 20 € y de que el autor se lleva el 10 % de los beneficios, el escritor de nuestro ejemplo se ha sacado unos 10.000 € por tres años de trabajo. 10.000 € de salario por tres años de trabajo, sale a 3.333,33 € por año. La ley obliga al escritor profesional, con un mínimo de cinco títulos publicados, y con un sueldo mínimo (atentos) de unos 900 € ANUALES (sí sí, anuales), a darse de alta como autónomo en la seguridad social, con un gasto mensual aproximado de unos 290 €. Nuestro escritor, en tres años de trabajo, ha invertido todo su esfuerzo para pagar a la seguridad social unos 10.500 €, a sus agentes 1.000 € (si lo hubiere, sino difícilmente publicará), y de IRPF 1.500 €, sumando todo ello la nada despreciable suma de 13.000 € (en esta suma he obviado viajes y gastos ocasionados por su trabajo, autopromoción, etc. etc.) Tres años produciendo para que el resultado final de ese tiempo y trabajo sea deficitario, de nada más y nada menos  -3.000 €. Muy triste, ¿no? Vayamos ahora al tema del pirateo ( y sólo lo voy a enfocar al escritor, no voy a hablar del daño que esto supone a editores, libreros, y a quienes para ellos trabajan, de las miles de personas, empleados y sus familias que dependen de esta compleja industria). El precio del libro electrónico de nuestro autor lo han fijado en 10 €, por lo que el beneficio para el escritor es de 1 €. Cuando le llegan las liquidaciones al autor le dice su editorial que su libro ha sido descargado 135 veces, lo que le corresponde 135 €… Bueno, se podría pensar que el libro no ha funcionado digitalmente hablando, pero ¡qué coño!, está entre los diez libros más descargados en la red en un portal de descargas gratuitas, ¡y el quinto en las listas de otra importante web de “intercambios” de Facebook!, y ¡su novela se ha “bajado” más de 3.500 veces en Argentina, en una plataforma digital de libros gratis!… Sumando, sumando, tranquilamente se han descargado de manera ilegal unos 6.000 libros (que se sepa), lo que supone que unos lectores piratas (lo más deprimente de ello es que a lo mejor ni se lean el libro) le han ROBADO a nuestro autor unos 6.000 €, un dinerito más que digno para seguir “tirando”…

       Por si todavía hay quienes no se han enterado, crear cultura es un trabajo como otro cualquiera, y debe ser retribuido como se merece, retribuido y defendido. No me imagino a un señor fileteando a un cerdo en un supermercado sin cobrar por hacerlo, o a un arquitecto que haga puentes o pisos por amor al arte, o a un jardinero podando los jardines de la Moncloa y que encima tenga que pagar por ello.

       Me repito una vez más, al igual que hace unos meses:  El sector editorial está mal, como toda la economía, no forcemos a la cultura a caer en un fondo de ignominia del que no pueda salir.

José Antonio Castro Cebrián