Cuentos completos

Cuentos Completos - E.T.A. HoffmannE.T.A. Hoffmann (Königsberg,1776 – Berlín, 1822), fue escritor, dibujante, caricaturista, pintor, tenor y compositor, contribuyendo con la mayoría de sus obras a desarrollar, empujar y consolidar el movimiento romántico incipiente en su época.

Si existiera un volumen de referencia para los amantes del terror y de Hoffmann en particular, sería éste de Cátedra. En él se recogen más de 1600 páginas con todos sus cuentos traducidos al castellano. La traducción de “Las Fantasías a la Manera de Callot”, “Nocturnos” y  “Los Hermanos de San Serapión, I-IV” es de Celia y Rafael Lupiani, y “Los Hermanos de San Serapión, V -VIII” de Julio Sierra. Que yo sepa, esta edición de Cátedra es la más completa que existe sobre el autor alemán en castellano, y es sin duda un gran progreso en la difusión de su literatura. Sólo me queda esperar que pronto las novelas que aún no han sido traducidas al castellano, “El pequeño Zacarías” o “Maese Pulga” entre otras, o algunos de sus últimos cuentos, sean también traducidos.

El setenta por ciento de sus cuentos hablan de sus excesos y temores más íntimos, pero siempre resultantes de la propia sociedad y de los miedos colectivos que él intuye y observa en la cultura que le rodea. Uno de los rasgos que hacen único al escritor alemán, es su innata capacidad de percibir la psiquis humana, mucho más allá de lo evidente. Es un autor que moldea el terror como si de una criatura orgánica se tratara. Es simplemente único. La obra de E.T.A. Hoffmann tiene tanto de grotesco como de sobrenatural, pero unido todo con un más que intenso realismo psicológico; aspecto que hace que sus relatos sean sumamente inquietantes.

El encargado de esta recopilación de Cátedra ha sido Emilio Pascual, quien además de toda la edición, se ha encargado de la introducción y las notas que acompañan a los textos de Hoffmann. Una pequeña biografía del escritor y la descripción circunstancial del escenario histórico e intelectual que le tocó vivir al autor, sobre todo la atmósfera que rodeó a la literatura fantástica en aquellos años, hacen del análisis de los cuentos de Hoffmann, sucinto pero detallado, una verdadera delicia. Para complementar y completar esta introducción, al finalizar Emilio Pascual aporta una bibliografía mínima, para todo aquel que quiera profundizar en la obra o en la personalidad de este alemán universal.

Si tuviera que recomendar un autor para iniciarse en el relato de terror, no creo que hubiese uno mejor que Hoffmann, ya que hay pocos escritores de género que hayan sabido gestionar los horrores intangibles y los tangibles con la misma soltura y solvencia que él.

Adoración Negré Pujol

Editorial: Ediciones Cátedra / Colección: AVREA / Traducción: Celia y Rafael Lupiani, Julio Sierra / Fecha de publicación: 2014 / Género: Relatos de terror / Páginas: 1629 / ISBN: 9788437632957

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Y vueltas al mismo asunto

escritores Y vueltas al mismo asunto.

    Si hace algunos meses publiqué en las redes sociales que me sentía indignado, ultrajado, ofendido, robado, despreciado e injuriado por el tema de la piratería. Hoy no sólo me reafirmo en lo que dije, sino además también en todo aquello que pensé y no solté en su momento, por respeto al decoro y a las buenas formas.

     Si en su día declaré que estaba cansado de descubrir, y cada vez más, portales de internet que impunemente ofrecían mis libros de manera gratuita, a veces camuflados como “clubs de lecturas” o de “libros compartidos”. Si dije que no me valían los argumentos que esgrimían muchos piratas para justificarse. Si exhorté a los señores piratas a no comprar un libro si les parecía caro. Si hablé de que la piratería no acerca la cultura a los pobres, sino que fabrica nuevos pobres. Si llamé ladrones a los piratas y les acusé de robar, de atentar contra mí y contra todos aquellas personas que dependen de mi trabajo…. Si dije todo eso, ¡coño!, ¡lo hice porque sé de lo que estoy hablando!

      El viernes leí en la prensa comarcal un artículo en el que un psicólogo decía que la mejor manera de hacer entender las cosas a los “obtusos” era por medio de un ejemplo práctico, o descriptivo… pues bien, voy a ejemplarizar mi indignación, para aquellos obtusos que no entienden mi rabia (el hecho de que no les importe me la trae al pairo), porque aún hoy, a 13 de noviembre de 2014, hay quienes argumentan que a los escritores no les perjudica la piratería de sus libros:

       Una novela le lleva al autor (a uno cualquiera que sirva de ejemplo) un mínimo de dos años y medio de trabajo; cuando sale publicada, normalmente, entre pitos y flautas, han transcurrido tres. En el mejor de los casos (nadie se lo garantiza), se ha vendido una cantidad suficiente de ejemplares de su novela como para cobrar algo decente (mucho poner) en las primeras “regalías”, pongamos 5.000 libros. Teniendo en cuenta que su precio de venta es de 20 € y de que el autor se lleva el 10 % de los beneficios, el escritor de nuestro ejemplo se ha sacado unos 10.000 € por tres años de trabajo. 10.000 € de salario por tres años de trabajo, sale a 3.333,33 € por año. La ley obliga al escritor profesional, con un mínimo de cinco títulos publicados, y con un sueldo mínimo (atentos) de unos 900 € ANUALES (sí sí, anuales), a darse de alta como autónomo en la seguridad social, con un gasto mensual aproximado de unos 290 €. Nuestro escritor, en tres años de trabajo, ha invertido todo su esfuerzo para pagar a la seguridad social unos 10.500 €, a sus agentes 1.000 € (si lo hubiere, sino difícilmente publicará), y de IRPF 1.500 €, sumando todo ello la nada despreciable suma de 13.000 € (en esta suma he obviado viajes y gastos ocasionados por su trabajo, autopromoción, etc. etc.) Tres años produciendo para que el resultado final de ese tiempo y trabajo sea deficitario, de nada más y nada menos  -3.000 €. Muy triste, ¿no? Vayamos ahora al tema del pirateo ( y sólo lo voy a enfocar al escritor, no voy a hablar del daño que esto supone a editores, libreros, y a quienes para ellos trabajan, de las miles de personas, empleados y sus familias que dependen de esta compleja industria). El precio del libro electrónico de nuestro autor lo han fijado en 10 €, por lo que el beneficio para el escritor es de 1 €. Cuando le llegan las liquidaciones al autor le dice su editorial que su libro ha sido descargado 135 veces, lo que le corresponde 135 €… Bueno, se podría pensar que el libro no ha funcionado digitalmente hablando, pero ¡qué coño!, está entre los diez libros más descargados en la red en un portal de descargas gratuitas, ¡y el quinto en las listas de otra importante web de “intercambios” de Facebook!, y ¡su novela se ha “bajado” más de 3.500 veces en Argentina, en una plataforma digital de libros gratis!… Sumando, sumando, tranquilamente se han descargado de manera ilegal unos 6.000 libros (que se sepa), lo que supone que unos lectores piratas (lo más deprimente de ello es que a lo mejor ni se lean el libro) le han ROBADO a nuestro autor unos 6.000 €, un dinerito más que digno para seguir “tirando”…

       Por si todavía hay quienes no se han enterado, crear cultura es un trabajo como otro cualquiera, y debe ser retribuido como se merece, retribuido y defendido. No me imagino a un señor fileteando a un cerdo en un supermercado sin cobrar por hacerlo, o a un arquitecto que haga puentes o pisos por amor al arte, o a un jardinero podando los jardines de la Moncloa y que encima tenga que pagar por ello.

       Me repito una vez más, al igual que hace unos meses:  El sector editorial está mal, como toda la economía, no forcemos a la cultura a caer en un fondo de ignominia del que no pueda salir.

José Antonio Castro Cebrián

Entremés: “La vida en sordina” de David Lodge

«Fui a la lección inaugural del nuevo profesor de teología, más por las copas de vino en la recepción posterior (el vicedecano que se encarga de comprar el vino para la sala de profesores tiene buen paladar), que por interés en el «Problema de la oración petitoria», pero hay un sistema acústico decente en la sala de conferencias principal de humanidades, y si el acto resultaba interesante yo tenía la seguridad de oírlo todo. Fui solo porque Fred tenía una reunión, una junta de la organización benéfica de la que es miembro, aunque tampoco me habría acompañado, dijo, «Porque sé qué semillero de ateísmo es el departamento de teología». Una ligera exageración, pero es verdad que hoy en día los teólogos académicos suelen ser bastantes escépticos y profesan algo llamado «estudios religiosos» en vez del cristianismo o cualquier otra fe. Este tipo adoptó una actitud de divertido desapego de su tema. «La oración petitoria es pedir a Dios que haga algo», explicó. «Cuando se pide para otros se llama oración intercesora. Los católicos romanos tienen una modalidad especial que consiste en pedir a la Santísima Virgen o a los santos que intercedan por ti, transmitiendo a Dios tu petición.» El auditorio se rió con disimulo, como se esperaba que hiciera. El orador dijo que había varios problemas con la idea de la oración petitoria. Uno era que no suele funcionar. Otro era que, en muchos casos, si surtía efecto para ti denegaba la petición de algún otro, como cuando dos países en guerra o dos equipos de rugby rezaban al mismo Dios pidiéndole la victoria. Pero el problema más grande era la idea de un ser supremo que intervenía en la historia humana para atender a algunos peticionarios y frustrar a otros que manifiestamente no lo merecen menos. Lo sorprendente era que las personas religiosas tuvieran tantos argumentos al racionalizar y superar estas contradicciones y decepciones que persistían en la oración petitoria. En este momento recordé la nota del suicida en Internet, «Por favor, Dios, haz algo por mí y haz que pase este tiempo…», y me pregunté si quien la había escrito, cuando se recuperó de su sobredosis, habría agradecido o deplorado que su plegaria no hubiera sido atendida, y en el ensueño que suscitó esto perdí el meollo de la conferencia y nunca supe si tenía solución el problema de la oración petitoria.»

La Vida en Sordina (Deaf Sentece, David John Lodge, 2007)

david lodge

 

 

David John Lodge ( Londres, 1935) es un novelista, crítico y guionista británico, considerado por muchos de sus colegas como uno de los principales narradores ingleses de la actualidad. Nacido en el seno de una familia católica, estudió en la University College londinense, dedicándose a la enseñanza universitaria de literatura en Birmingham en un período que abarcó desde 1960 hasta finales de 1980, tras el cual pasó a dedicarse por entero a la literatura. Su primera novela fue The Picturegoers (1960), primera novela que ayudó a un autor en ciernes a crearse un estilo definido en sus siguientes obras, un estilo mucho más marcado y personal, lleno de referencias autobiográficas, pocas florituras y con tendencia a la sátira y el sarcasmo. Entre sus obras principales destacan: La caída del museo británico (1965), Fuera del cascarón (1970), El mundo es un pañuelo (1984), Buen trabajo(1988), Pensamientos secretos (2001), o también una de sus últimas novelas, Autor, Autor (2004), donde se centra en la figura del escritor Henry James y se aleja un tanto de sus escritos de humor irónico.

Doctor Sueño

Doctor Sueño - Stephen KingStephen King es uno de esos autores que lleva buen ritmo a la hora de publicar su novelas. Su rutina como escritor le lleva a dedicarle a la tarea unas ocho horas diarias y un mínimo de tres mil palabras según nos confesaba en Mientras Escribo (On Writing,  2000). De ese modo se puede explicar que, una vez habituado a un ritmo y a un estilo, si se tienen buenas ideas, sea sencillo plasmarlas sobre el papel y, de eso, creo que el maestro del terror anda sobrado. Es cierto que tiene muchos detractores e incluso algunos lo tildan de mal escritor. En fin, para gustos…

Doctor Sueño (Doctor Sleep, 2013), es su última novela publicada en nuestro país. En castellano, eso sí, porque ya tenemos nuevo libro en inglés pululando desde junio por las librerías de casi todo el planeta: Mr. Mercedes. Pero en tanto nos llega la oportunidad de leerlo en nuestro idioma materno, al menos el mío, regodeémonos en sus anteriores trabajos, en este caso, el último editado en España. En la promoción de Doctor Sueño, se presenta la novela como «la esperada continuación de El Resplandor», algo que no deja de ser mero marketing, porque, a mi parecer y creo que al de muchos, su precuela era una novela redonda y bien cerrada, cuyas posibles consecuencias postreras se consideraban insignificantes una vez concluida la trama. Además, no es necesario leer El Resplandor para seguir la historia de Danny Torrance, hijo de Jack Torrance, el escritor alcohólico que se vuelve loco entre las paredes del Overlook Hotel. Quien sugiriera lo contrario, mentiría. En la novela hay referencias, sí, pero son superfluas. Vamos, que no son clave para enterarse de lo que atañe al protagonista. Digamos que lo acontecido en aquella época pretérita que se narra en El Resplandor se usa más bien como excusa para justificar la psicología, con sus vicios y virtudes, de Danny Torrance que como base sobre la que apoyar la historia actual.

Huelga decir que me encanta King. Y no es solo por su forma de narrar, que muchos aborrecen, sino por la originalidad de sus historias a las que sabe dotar de una creatividad increíble y un dinamismo, por lo general, envidiable. Por eso tal vez no pueda ser demasiado objetivo; tampoco lo pretendo, al fin y al cabo, se trata de una opinión personal.

Podemos decir que Doctor Sueño no es una continuación o una segunda parte per sé, sino una novela que tiene puntos comunes con aquella otra escrita décadas atrás. Es una historia que se puede leer al margen de su antecesora. Adolece de un toque más fantástico que terrorífico, punto que la aleja aún más de El Resplandor. Y, a mi parecer, tampoco es tan buena. Posee giros bastante buenos e impredecibles, se lee rápido, engancha y resulta entretenida, lo cual la hace aceptable aún no siendo lo mejor que King haya escrito.

Es la historia de Danny Torrance y de cómo sobrelleva su vida merced a su «don» que le dota de una mente preclara, así como de su relación con el mundo a través de ese prisma. También es la historia de una organización de vampiros energéticos que se alimentan de niños. Y, aunque podría haberse explotado un poco más, algunos de sus personajes, como Rose la Chistera o la niña llamada Abra, hacen que la historia sume puntos.

Como anécdota, Stephen King confiesa en sus notas de autor que tuvo que recurrir a un experto fan que conociera a fondo los detalles de El Resplandor para no meter la pata al escribir Doctor Sueño. A mí me ha gustado y entretenido. Eso sí, las conclusiones siempre son y serán personales.

Víctor Morata Cortado

DOCTOR SUEÑO de Stephen King // Título original: DOCTOR SLEEP / Traducción: José Óscar Hernández Sendín / Editorial: PLAZA & JANÉS / Género: Narrativa / Páginas: 608 / ISBN: 9788401354809 / Año 2013

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