Cada corazón, un umbral

«Deslizándose entre las sombras bajo la cama, o a través de un armario, o por madrigueras de conejos… los niños siempre han sabido acceder a mundos mágicos. Pero ¿qué ocurre cuando regresan y no consiguen adaptarse y no son aceptados por sus familias? Eleanor West tiene un internado que acoge a estos niños que quieren volver a su mundo de fantasía. Pero con la llegada de Nancy algo cambia en el internado y pronto tendrán que enfrentarse a una tragedia por sí mismos».

Resulta muy placentero darse de bruces con nuevas historias, con ideas originales que rompen lo establecido y crean nuevas perspectivas de género. Cuando leí la sinopsis de Cada corazón, un umbral en realidad no sabía con lo que me iba a encontrar. Ni siquiera en las primeras páginas fui capaz de entender a qué me estaba enfrentando. Era tan… diferente. Y no era una mala sensación, sino todo lo contrario. Porque enseguida empecé a disfrutar con lo que estaba leyendo.

Me encantan las lecturas que estimulan la imaginación y espolean la creatividad. Me parecen muy necesarias, sobre todo para romper con determinados clichés que no paran de perseguir a la literatura, clichés sobre los que giran un inmenso número de novelas y relatos. No es que Seanan McGuire no use ciertos arquetipos, pero se aleja bastante de los preestablecidos para darle un enfoque más oscuro a su novela.

Mas que la historia en sí me ha fascinado el concepto de la escuela de Eleanor West y la peculiaridad de los alumnos que asisten a ella. La premisa que utiliza McGuire es brutal, original y muy interesante. Sus personajes, además, son magníficos más por lo que esconden que por lo que muestran, que no es tanto como lo evocador que es.

Cada corazón, un umbral es una historia rompedora por muchas razones, que es capaz, dentro de la fantasía oscura que toca, rozar los límites de conceptos tan actuales como el bulling o la identidad de género, las dificultades que atraviesan los adolescentes para adaptarse y la insistencia de sus padres para que tomen un camino que ellos creen adecuado pero no lo es, etc. No es que sean el tema principal, pero no necesitan serlo porque queda perfectamente dibujado con sutileza.

La intrahistoria que apenas se vislumbra detrás de cada puerta es, en la mayoría de los casos, espeluznante y misteriosa, grotesca y mágica. Seanan McGuire consigue mantener el interés durante sus pocas páginas y, aunque aparentemente se trata de una novela autoconclusiva, ese interés queda muy arriba a la espera de lo que sigue, pues Cada corazón, un umbral no es sino la primera parte de una trilogía, la de Niños descarriados. Me intriga lo que pueda suceder a continuación con la escuela y sus alumnos. Mucho, sobre todo teniendo en cuenta el modo en que ha concluido esta primera parte. Una novela, sin duda, refrescante que revitaliza el género fantástico.

Víctor Morata Cortado

CADA CORAZÓN, UN UMBRAL de Seanan McGuire / Título original: WAYWARD CHILDREN TRILOGY-BOOK 1: EVERY HEART A DOORWAY / Traducción: María Pilar San Román / Editorial: Alianza / Colección: RUNAS / Género: Novela / 192 páginas / ISBN: 9788491812005 / 2018

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