Noches en blanco y besos en el desayuno

Tenemos ante nosotros el diario de un dibujante de cómics que dejó de lado la comodidad y economía de un trabajo estable y bien remunerado en el ayuntamiento de su ciudad para dedicarse de pleno a su pasión: sus hijas. Porque aunque pueda parecer lo contrario, lo de dibujar es secundario en la toma de la decisión de Matteo Bussola de cambiar de vida y hábitos. Es una decisión arriesgada y loable para la que no todos están preparados ni pueden permitirse. Hoy en día es más habitual ver a los padres dedicados por entero a las tareas del hogar y los hijos como en otros tiempos se veía a las madres y no se trata de un cambio de roles ni de ayudar en casa sino de asumir el papel que como padre toca. En este caso, Matteo Bussola asume su papel dándole además prioridad ante todo y levantándose a las 5 de la mañana día tras día para poder cumplir con sus hijas y su esposa. No es rico. No vive en una mansión. Ni siquiera sabe si al mes siguiente tendrá trabajo asegurado, pero ahí está, siguiendo su sueño como dibujante de cómics sin renunciar a su deseo de ser padre a tiempo completo para que sus niñas crezcan emocionalmente satisfechas y con las menores carencias afectivas posibles.

El relato que hace Bussola está plagado de anécdotas que aprovecha para ilustrar una sociedad que no acaba de entender que los valores del pasado no rigen del mismo modo en el presente, del mismo modo que no lo harán en el futuro y deja patente la mentalidad de algunos sobre muchísimos aspectos como el racismo, la solidaridad, los prejuicios, la inmigración, la economía, la política, la niñez, los recuerdos, etc. El autor usa como excusa, como columna vertebral de su relato, a sus hijas, pero su mirada no se queda exclusivamente anclada en ellas, no es una mirada fija que describa su paisaje familiar, sino que se expande hasta que sus hijas se transforman en el vehículo para hablar de otras cosas, entre las que se encuentran, claro está, su propia vida como dibujante de cómics. Tampoco deja de hablar de cómo su relación de pareja se ha visto afectada por el nacimiento de sus hijas y de cómo, a veces, se han de hacer malabarismos para no caer en el abismo.

Noches en blanco y besos en el desayuno es un libro ameno, con pasajes muy divertidos en los cuales puede reconocerse casi cualquier padre. Si bien es cierto que al autor se le escapa cierta arrogancia en algunas situaciones en las que la gracia acaba por no ser del todo graciosa, es un libro que se disfruta bastante y se lee muy muy rápido. No es una lectura sesuda, sino un entremés refrescante con el que pasar un buen rato.

Maxi Sabela Tornés

NOCHES EN BLANCO Y BESOS EN EL DESAYUNO de Matteo Bussola / Título original: NOTTI IN BIANCO, BACI A COLAZIONE / Traducción: Patricia Orts / Editorial: Aguilar / Colección: Aguilar / Género: Crónica / 248 páginas / ISBN: 9788403516564 / 2017

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