El muro de las tormentas

Después de haber leído como un poseso La gracia de los reyes y llevarme una sorpresa magnífica, no podía dejar pasar la oportunidad de leer la secuela de La Dinastía del Diente de León. ¿Cómo iba a hacerlo? Un neófito como yo en estas lindes aún tenía las carnes prietas y la mente enturbiada con la historia de estos reinos orientalizados e hipertecnologizados de las Islas de Dara en cuya evolución mucho tienen que ver los dioses, pero también las ambiciones humanas. Fue con Ken Liu que descubrí este nuevo concepto de literatura de género que han dado en llamar silkpunk, del que creo ya hay un buen número de seguidores y perpetuadores. Me parece una cosa buena. Más que buena. No hay mejor modo de refrescar las letras que con nuevos puntos de vista y ficciones tan atrevidas como estas.

La gracia de los reyes tenía un final casi autoconclusivo, que era lo que más o menos esperaba sucediera con El muro de las tormentas. No es exactamente así, pero no es algo que deba importar, ya que el camino es un valioso compañero. La historia ahora se centra en la invasión que llega a las costas de Dara desde el oeste, del imperio lyucu. Después de seis años tras la victoria en la Guerra del Crisantemo y el Diente de León, el emperador Kuni Garu, encargado de preservar la paz, es quien debe enfrentarse al inesperado ataque. Y ahí tenemos el caldo de cultivo de esta nueva obra. Porque no todo es blanco o negro, como ya sabemos de su predecesor, sino que está plagado de matices grises muy interpretables.

Ken Liu nos introduce nuevos personajes en una novela dividida en dos partes. Cada parte tiene lo suyo: la primera es más íntima y está más encaminada hacia la presentación de personajes que hacia el desarrollo y avance de la historia; la segunda se centra más en la invasión de las islas, parte en la que la épica se desarrolla en todo su esplendor. Es en la segunda parte donde se despliega todo el armamento de Ken Liu para ofrecernos batallas memorables, criaturas fantásticas, más tecnología impensable y estrategia bélica, mucha estrategia. Así que, si la primera parte es más sosegada y reflexiva, la segunda es, sin duda, pura acción, todo un thriller épico. Y entre todo ese batiburrillo de emociones, está Ken Liu desplegando sin complejos su sutil ironía. Una ironía que bien se puede acomodar a nuestra cultura y tiempo y que a veces no es tan sutil; no duda en poner sobre la mesa, sin llegar a la sátira o la moralización, temas tan peliagudos y actuales en nuestra sociedad como la inmigración, el papel de la mujer en la cultura y sociedad (de las islas), la diferenciación entre estratos sociales que diferencian a unos individuos de otros, la diversificación de escuelas con pensamientos diversos e interpretaciones dispares sobre la moral o la política, el poder y el modo en que influye sobre quienes lo ostentan y quienes lo sufren. En este sentido debo aplaudir el trabajo de Liu, porque no hay lugar a dudas de que sabe usar la prosa para conducirnos a un terreno pantanoso en el que la reflexión es obligada. Sí, puede que el archipiélago no sea de este mundo, que sea una ficción pergeñada por una mente brillante, pero su simbolismo y sus paralelismos están ahí y no se pueden obviar. Sí que es cierto también que esta es una obra menos individualista, menos centrada en ciertos personajes, expandiendo así su universo, pero también es cierto que eso no impide el disfrute de la novela en lo más mínimo. Tal vez podría poner un pequeño inconveniente en cuanto al ritmo hacia mitad de la historia, que parece que nos frena en seco con nuevas presentaciones y la introducción de nuevos elementos, pero no es nada que no acabe por quedar de lado merced al incremento del interés que suscitan esos intrusos. Por todo eso, El muro de las tormentas es, si cabe, mejor que su antecesora. O, al menos, así lo he sentido yo. Más páginas, más profundidad, más calado. A mí, personalmente, me ha gustado más. También es cierto que esta es mi segunda incursión en el ámbito del silkpunk y lo he vuelto a hacer con una apuesta segura como es Ken Liu. En cualquier caso, el autor, eso se ve, va camino de un tercer libro impresionante. Los frentes que quedan abiertos en esta secuela dan fe de ello. Yo no me lo pienso perder. Así, creo que El muro de las tormentas es una novela más que sobresaliente,  está escrita con un estilo impecable y ofrece un mundo tan distinto como coherente muy disfrutable. Amén de la exquisita edición con la que Alianza siempre nos acerca la prosa de este autor.

Lolino Jover

EL MURO DE LAS TORMENTAS de Ken Liu / Título original: THE WALL OF STORMS / Traducción: Francisco Muñoz de Bustillo Llorente / Editorial: Alianza / Colección: Runas / Género: Novela / 896 páginas / ISBN: 9788491046011 / 2017

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